Llegó el temido 2012 y con él comienzan a aparecer toda una
serie de amenazas globales que anuncian con explotar y destruirnos a todos en
una especie de fuegos artificiales apocalípticos, para celebrar y conmemorar
que hace algo más de un milenio los ancianos mayas realizaron un calendario
que, en estos meses, pasará una página.
Así pues, y como en una película de desastres, tendremos que
prepararnos para ver aparecer en los medios de comunicación más sensacionalistas
todas las posibilidades que nos ofrece la naturaleza cuando se enfada.... que
por cierto, son muchas.
Aunque también podríamos tomárnoslo con calma y aprovechar
estos futuros apocalipsis para descubrir lugares y paisajes desconocidos, como
el que nos proponen algunos tabloides en estas fechas.
El primero de ellos nos conduce al centro mismo de Europa,
porque en Alemania se oculta un supervolcán durmiente que podría hacernos pasar
un mal rato si le diera por despertar.
Se trata de la gran caldera bajo las aguas de un tranquilo
lago, el Laacher See, a tan solo 39 kilómetros de la ciudad de Bonn y que
cuenta, entre muchas otras, con París, Londres o Ginebra como ciudades
importantes dentro de su radio de acción.
El Laacher See es un precioso lago cuyas fuentes beben del
río Rin, que fluye a unos ocho kilómetros de distancia, y que deposita sus
aguas en una caldera magmática en cuyo interior descansa un gran volcán
potencialmente activo.
Según los expertos, su periodo de actividad es de unos diez
mil a doce mil años y la última vez que hizo erupción fue hace unos 12.900,
durante el periodo glacial conocido como "Younger Dryas".
Evidentemente, y como en muchos otros volcanes, los geólogos
siguen de cerca los pasos del Laacher See y durante los últimos años han
registrado movimientos sísmicos de baja intensidad, acompañados de emanaciones
de dióxido de carbono, algo que en realidad podría ser beneficioso puesto que
libera de presión el interior de la caldera.
El supervolcán en Alemania tiene un tamaño similar al monte
Pinatubo en Filipinas que en 1991 realizó una de las erupciones más violentas
del siglo XX, con lo cual y debido a la delicada situación del Laacher See,
podría ponernos en numerosos aprietos si en algún momento decidiese despertar.
Por supuesto, no existe ninguna clase de datos o registros
que indiquen que el Laacher See tenga previsto levantarse de su siesta
milenaria en los próximos meses, sin embargo y aprovechando el tirón
apocalíptico de este año 2012, es posible que os lo encontréis en algunos
periódicos...
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